Subwoofers

Los subwoofers incluyen prácticamente una sola bocina dentro de una caja sólida. Son equipos capaces de alcanzar frecuencias muy bajas llegando prácticamente hasta lo más mínimo (cero Hertz). Los mejores equipos lo logran sin distorsionarse prácticamente nada.

Estas bocinas se complementan perfectamente con bocinas satélites y bocinas de estantería. Después de configurarlas correctamente con un amplificador o recibidor de audio/vídeo, toman todas las frecuencias bajas a partir de los 120 hertz hacia abajo. Como todas las frecuencias bajas se van directamente al subwoofer, tendrás un audio grave envolvente de mucha calidad y potencia. Por tanto, toda la música que escuches sonará casi a la perfección.

Últimos modelos de subwoofers

Ventajas de los subwoofers

Un equipo de este tipo potenciará al máximo tu arreglo de audio que tengas actualmente. Al proveer de las líneas sonoras más bajas, puedes lograr configurarlo como para ensordecer a todo el barrio. Por primera vez escucharás todos los sonidos emitidos de todos los instrumentos y arreglos musicales que antes no podías siquiera notar en tus melodías favoritas.

Recuerda que muchos equipos subwoofer permiten configurar los rangos de audio que quieres transferirles, pues puedes regular 80, 100, o 120 hertz directamente con un botón en una amplia categoría de equipos.

Consideraciones al adquirir un altavoz de graves

Muchos modelos vienen listos para conectarlos a la corriente directamente, lo demás será integrarlos a tu amplificador, regularmente con un cable RCA para que reciban la señal de audio con la mejor capacidad. Si la distancia de tu equipo subwoofer hasta tu amplificador es larga, tendrás que crear tus propios cables si no encuentras unos disponibles en las tiendas de electrónica o audio de tu preferencia.

Lo recomendado será que complementes tu bocina de graves con unos altavoces de estantería y satelitáles para completar un audio 100% completo. Con esto tendrás sonidos agudos perfectos, medios bien equilibrados y un sonido de bajos bastante robusto. Todo esto potenciado por un buen equipo amplificador o recibidor de audio.

Solo toma en cuenta que existen dos tipos de subwoofers principales, para que al adquirir tu primer equipo vayas a la segura:

Pasivos

Estos son un tipo de subwoofers que no cuentan con partes activas de amplificación que les permitan la suficiente potencia para generar sonido. Prácticamente, son bocinas dependientes de un amplificador, que les envíe energía suficiente para proveerle de potencia a la bocina de audio principal.

O sea que esta clase de bocinas siempre requieren y dependen de un amplificador que les brinde la potencia para reproducir los sonidos graves. Por lo regular carecen de controles de volumen y de manejo de frecuencias, ya que estas se ajustarán en el amplificador.

Activos

Los subwoofers activos, al contrario de los pasivos, cuentan con amplificación integrada, con controles que encontraremos regularmente en la caja de la bocina. Estos modelos cada vez son más frecuentes y populares, ya que tienen prácticamente lo necesario para integrarlos a tu configuración de audio, donde lo único que falte sea la separación de sonidos graves.

Igual que los pasivos, solo con enchufarlos a la energía eléctrica y a tu equipo receptor o amplificador, estarán listos para usarlos. Lo que podrás disfrutar fácilmente será de usar las funciones que pueden tener como control de volumen, fase, frecuencias, controles de mando a distancia o conexión inalámbrica a tu receptor.

Muchos equipos de este tipo ya cuentan con una bocinas medias y agudos (tweeters), por lo que solo requieren de una señal de audio para reproducir, de forma que no requieres disponer de un amplificador, ni altavoces satelitales y de estantería.